lunes, 11 de mayo de 2009

Carlos Hank González, el nieto pródigo

Cuando murió Carlos Hank González, el legendario político y empresario mexiquense que fue pilar del Partido Revolucionario Institucional (PRI), todo mundo supo quién era el miembro de la familia más allegado al ‘Profesor’.

Durante el velorio, su nieto Carlos, entonces de 30 años, asumió el rol de hombre fuerte del clan: estuvo todo el tiempo junto a su abuela, María Guadalupe Rhon García, y recibió a los miles de personas que acudieron al rancho de los Hank en Santiago Tianguistenco para dar el último adiós al patriarca del PRI, aquella tarde de agosto de 2001.

“Era interesantísimo sentarte a platicar con él y a mí me encantaba, me pasaba los días con él”, recuerda Carlos Hank González. “Lo que más le aprendí fue el don de gente, la manera de tratar a la gente”.

Hoy, a ochos años de distancia, aquel joven (homónimo de su abuelo paterno) refrenda su liderazgo dentro de su familia. Con 38 años de edad y casi dos metros de altura, Carlos Hank González es hoy el banquero más joven de México y se consolida como el capitán de los negocios del clan.

Carlos dirige los dos consorcios fundados por su abuelo: Grupo Financiero Interacciones, encabezado por un banco enfocado en dar crédito a gobiernos locales y obras de infraestructura; y Grupo Hermes, que abarca dos constructoras, una operadora de carreteras, un fabricante de calderas y una distribuidora de autos Mercedes-Benz.

Interacciones y Hermes figuran en el listado de las 500 empresas de Expansión (en los lugares 235 y 258, respectivamente) y generan ingresos conjuntos por más de 10,000 millones de pesos. Y a decir de analistas, ambos nichos (financiamiento a estados y municipios, y construcción de infraestructura) tienen potencial, pues han probado su resistencia a la crisis y serán beneficiados por el plan anticrisis del gobierno que impulsará la infraestructura. 

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