Los mercados accionarios presentaron bajas relevantes durante la jornada, incluyendo al IPC que, si bien se mantuvo buena parte de la sesión en terreno positivo, finalmente cedió. Esto, a pesar de las buenas cifras económicas y corporativas publicadas previamente en EUA, así como la mayor confianza proyectada por parte del presidente del BCE, J.C. Trichet, sobre una mejora en la actividad económica de la Eurozona. Y es que, si bien ya se han dado ciertos avances con relación a los resultados de las pruebas de estrés al sector financiero en EUA, los inversionistas continuaron escépticos y en espera de los resultados finales. Al cierre de la sesión, se reveló que se requieren USD$74.6 billones para 10 de los 19 bancos, lo que implicaría un nivel que los inversionistas podrían considerar como positivo. Por otro lado, existen elevadas expectativas de un dato de empleo que eleve la confianza de que lo peor de la recesión está pasando.
En el caso de México, destaca que ni el mercado de bonos ni de divisas han presentado movimientos significativos en las últimas sesiones, lo que también podría estar hablando de una sobre-reacción en el mercado de renta variable mexicano. Aunque mantenemos nuestra postura de que la pobre recuperación económica podría decepcionar eventualmente a los inversionistas -y mantener a las plazas bursátiles en una trayectoria consolidada y poco definida- de corto plazo los mercados podrían presentar optimismo ante la publicación de algunos datos económicos positivos en combinación con una situación del sistema financiero no tan apremiente. De esta forma, modificamos nuestra recomendación de «mantener» a «compra» de corto plazo. Reiteramos diversificar el riesgo en el mercado de renta variable, con emisoras con buen posicionamiento, bajo nivel de deuda y buen flujo de efectivo (como Televisa, Walmex, Amx, Femsa, Bimbo y Arca, por mencionar algunas).
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